música

sábado, 26 de enero de 2013

CAPITULO 16.

Me dijo: "siéntate", obedecí, fue a la cocina y me preguntó si había desayunado, le respondí con un sí tímido y seguí contemplando la casa desde el sofá.

Se acercó a mi con dos vasos de zumo y me dió uno, se sentó a mi lado y me dijo:

-- ¿te gusta?
-- eh.. ¿perdona? -- dije un poco confusa
-- la casa, digo, está un poco desordenada, pero bueno, mis padres hicieron buena compra, ¿no? -- se rió tocándose la nuca
-- ¡Anda ya! Está perfecta, no digas tonterías
-- Bueno, bueno, yo no diría tanto, ¿eh?
-- Que sí -- me interrumpió el sonido de la puerta, ¿quién llamaba ahora? Ízan fue a abrir pero recibí una llamada telefónica, ¿Natalia? No dejé a Ízan abrir la puerta y miré por la mirilla, ¡era ella!
-- Mierda, es Natalia, ¿qué hago?
-- Pues coge el teléfono, ¿no? Sal por la puerta de atrás, yo la entretengo -- pero me quedé paralizada -- ¡Corre! Voy a abrir
-- descolgué el teléfono y salí corriendo por la puerta trasera
*conversación telefónica*
-- Vaya, pensé que no cogerías el móvil...
-- Es que estaba escuchando música y...
-- Bueno, bueno -- no me dejó terminar -- ¿por qué no estás en tu casa?
-- Em... Pues.. ¡salí a correr! Sí... Eso es...
-- ¡Pues ven corriendo! Tengo que decirte una cosa-- se finalizó la llamada.
*Narra Ízan*
[...Continúa...]