música

martes, 28 de enero de 2014

¡Qué locura eso de escribir cuando estás feliz!

Esta mañana al despertar tenía unas ganas terribles de escribir,
de escribir algo que de verdad fuera a marcarme. Porque hoy era mi día,
hoy tenía decidido demostrar a los demás que no solo se puede escribir
cuando estás hecho añicos, y que en el máximo grado de felicidad
también estás en el momento idoneo para plasmarlo en algún que otro
texto.
Y me equivoqué. Me equivoqué como siempre para variar.
Mi día empezó a empeorar desde que la vi acercarse a mí para separarme
de todo, y de todos.
Y así es. Un día tras otro encerrada en este pueblo. Encerrada en mi
habitación. Encerrada en un folio. Encerrada en mí misma. Y no tiene ni
idea de lo que duele. Ni se lo imagina.
Ingenua de mí cuando quería escribir esta mañana sin mis compañeras
Ira, Odio y Rencor. Es que hoy ya no puede ir peor. O sí. Dadme tiempo.
Al final nada me va a joder más que un día estar rebosante de simpatía
y otro hundida en mi propia mierda.

domingo, 19 de enero de 2014

Locos muriendo y matando por amor.

Me sé la caída de memoria, y no veas cómo duele cuando siento el suelo en mi nuca. Muerta psicológicamente, destruída, negativa, perdida por el mundo; (mi mundo), loca y enamorada hasta los huesos. Vaya expresión más tonta. Los huesos no se enamoran. Quedaría mejor "enamorada hasta el cerebro" y no hasta el corazón. El corazón solo late. No respeta a nadie, ni siquiera al amor, ¡que le jodan al corazón! Aquí el único que importa es cerebro, que se nubla cuando oye tu nombre. Bueno, lo escucha. No para de pensarte, ni él, ni yo. No quiere vivir sin ti el muy estúpido. No quiere perderte. Me dice que te diga que no te vayas, que no te quiere dejar de imaginar. Con el cerebro se ama, no se piensa. Pensar no es de enamorados. He visto a cuerdos enloquecer por amor y a suicidas vivir por pensar. El mismo que te da la vida, te la puede quitar. Amor intelectual, recuerda que aquí ya no es el corazón quién manda.

miércoles, 15 de enero de 2014

Estoy bien.

Me siento tan mal diciendo que estoy bien cuando no lo estoy, tran fraude, tan falsa... Y todo por ahorrarme una explicación, por tratar de autoconvencerme de que estoy de puta madre, o por costumbre.