música

jueves, 11 de septiembre de 2014

Fuimos

Fuimos como las personas que suelen ser.
Esas que van y vienen.
Se enamoran.
Y por el camino se entretienen.
Y nos quisimos como nunca.
Y nos matamos como siempre.
Aunque aquella vez tampoco importó.
Entonces me dijo que me quedase una noche más y bajé las persianas para que no volviera a hacerse de día.

domingo, 10 de agosto de 2014

Creo que quererte era así.

Cuando las estrellas mueren, explotan. Brillan más, crecen. Luego, poco a poco desaparecen.
Creo que quererte era así. Lo he pensado mirando al cielo esta noche.     
Pero esta vez ha sido diferente.
Esta vez no ha habido lágrimas.
Sólo una sonrisa nostálgica que la luna se ha llevado.      
     
Ésta ha sido una de esas veces en las que sólo te puedes reír. Una en la que recuerdas con mitad amargor y mitad amor todo lo que llegamos a ser durante dos febreros.
Y se tercia la noche, además, la luna se parte y me da la razón. La más temible oscuridad me alumbra y recuerda a tus ojos.

Pero ahora...
He cerrado los ojos y he susurrado tu nombre. Y lo que decía Elizabeth Grant se ha hecho realidad.          

Me basta con verte feliz. Gracias.

Con la colaboración de @CarlosSheeran, y su blog; diasgrisesysonrisassadicas.blogspot.com

viernes, 8 de agosto de 2014

Amor hipotérmico.

Desde allí sólo se veía nevar y a ella echando de menos. Sólo una chica triste. Dibujando en el cristal de la ventana todo lo que le hubiera gustado hacer con él. Viajando en el tiempo con los ojos cerrados bailando un poco con la cabeza a ritmo de la canción de fondo.
 Vestida de blanco aprendiendo a amar sin ataduras...
Con dolor, eso sí.

Las viejas y malas cartas que no envió. Lloró.
Recortó los 'te quiero' del final y los pegó en la pared de su cuarto y el resto lo quemó.
Nadie le llegó a preguntar por qué lloraba por las noches. Nadie le abrazaba en las noches frías, ni se tiraba con ella a la piscina en verano... Se empezó a replantear qué hacía en aquel horrible lugar.
Se echó en el manto blanco de nieve que cubría todo su jardín hasta quedar completamente calada. Le tiritaban los huesos, (así, flojito, para que nadie les oyera). Amor hipotérmico. Las mejillas se le tiñeron de morado y los labios comenzaron a sangrar. Se quedó dormidita allá entre dos árboles.

Recordaba cómo se había tragado mil mentiras que se bebió antes de que éstas colmaran el vaso.

Y esperó al domingo para despedirse un poco más triste. Porque así son los domingos. Tristes. Siniestros. Aburridos. Eternos. Fríos. Solitarios. Son el día en el que se llora. Son la muerte de la semana. Son todo lo que el resto de la semana no has hecho. Son el vagón vacío del tren. La página en blanco de tu diario que te intimida cuando le amenazas con un bolígrafo. El trozo de cristal con el que te cortas. Las lágrimas. El final de un libro. El minuto 3.00 de una canción. Son el amor que se escapa entre beso y beso mientras que otro lo recoge en un abrazo. Son todo lo que la muerte tiene y que a la vida le falta.

martes, 5 de agosto de 2014

¿Has probado a enamorarte?
Es como intentar avanzar estando atada o calentarte las manos en plena ventisca.
A veces corta como los cristales rotos en los que te resumes los domingos. Tristes domingos...
Es olvidar y ser olvidado constantemente. Es, también, jugar cartas y que tengas que robar siempre.
Es destrozarte a ti y con tus pedazos reparar a la otra persona. Porque así es el amor. Destructor y doloroso. Sin querer, quizá. Y nos une con otro, robándonos partes nuestras, para algún día arrebatarnoslos y que nos echemos de menos con las mismas ganas que antes.

miércoles, 30 de julio de 2014

Querida Holly...

¡¡RING RING R-R-I-N-G!!
El teléfono de la suite sonó de repente mientras Holly miraba la luna. Se acabó el café y esperó a que saltase el contestador.
Entonces una voz ronca y grave irrumpió tras el 'bbbbbip' que daba paso al buzón.
'Querida Holly, te he visto entrar al viejo hotel en el que solíamos quedar hará unos meses. He preguntado al recepcionista y ha negado conocerte, sin embargo, sé que ahí estás con tu taza de café, en el fondo de la habitación, los pies descalzos, con el camisón blanco que te regalé, riéndote de mí y de ésta llamada que obviamente no responderás a estas alturas. Tan bonita como siempre, brillando más que tu collar se perlas.
Vuelve cuando quieras, te seguiré esperando para que acabes de destrozar el medio corazón que dejaste aquí'
Y las luces del cuarto se apagaron.
La ventana del séptimo piso se abrió y Holly cayó casi en brazos de Finn. Se estampó contra el asfalto a medio metro de él.

Finn repuso de inmediato con los ojos cian encharcados:
No hay quién prometa un para siempre a éstas alturas, ¿no, Holly?
Querida Holly..

miércoles, 9 de julio de 2014

Estas cosas deberían quedar dentro siempre.

'No soy un ejemplo para nadie' y así acabamos hundidos en la miseria. Cavando  nuestra propia tumba a más de diez mil metros para abajo. Enterrados en la mierda que nos echamos mutuamente encima. Más muertos que enamorados, justo como a ti te gustaba.
Los gusanos allí al fondo, ayudando al tiempo a degradar nuestros corazones y comernos hasta las entrañas.

Todas las cartas que te escribí y no te mandé. (Y mira qué bien).
Lo más falso que me topé y la canción que nunca acabé.
Las noches de acojone por si te ibas para siempre.
Desastre de persona, haz, de ese amor que fue, harapos y utilízalos para que el sepulturero se limpie las manos al acabar su trabajo.

Esto es lo último que te escribo, total, con todo lo que dejaste de ti en mí, ni de coña te olvido.

¿Sabes? Me vale.

sábado, 14 de junio de 2014

Por DiamondE.

Te he escrito desde todas las maneras posibles, desde la rabia , desde el dolor , desde la nostalgia, desde la tristeza...pero siempre desde el corazón. He dejado pasar trenes para ver si llegaba el tuyo, he recorrido mil caminos solo para volver a encontrarte y ni siquiera quisiste venir junto a mí, ¿pero sabes? aún sigo en el sitio donde empezó todo, no creo que me mueva de aquí pues estos muros me hacen ver los momentos mas bonitos que posiblemente pasaré a lo largo de mi vida, esos momentos que tú te encargaste de destruir, estos muros han visto mis mayores sonrisas, mis lágrimas más sinceras y mis "te quieros" más verdaderos, de esos que salen del corazón.
Pero no creo que tú seas consciente, consciente de lo muchísimo que he llegado a quererte... ¿pero sabes? he llegado a una conclusión, de que cuando llegue tu tren no me subiré, esta vez no, esta vez me tumbaré en la vía y dejaré que aquello que me hizo una grieta me termine de romper por completo, porque querido;  tú empezaste mi autodestrucción.

viernes, 6 de junio de 2014

CAPÍTULO 30

*Narrado por el estúpido arrogante, (Did)*

La llevé siguiendo durante toda la tarde. Qué bonita estaba cuando miraba despistada en los pasos peatonales. Y cuando sonreía.
Y qué culo.
Toqué su timbre. No miró por la mirilla; porque abrió. Y no sé por qué lo hizo, pero juntó sus labios y los míos, y nos fundimos. Paró y se alejó un poco, se sorprendió a sí misma. Era una completa desconocida, pero podía besarme cuanto quisiera. Sabía a café, y qué ojeras. La mirada vieja, triste, gris...
Por qué.
¿Le quiero? si no sé quién es siquiera.
Pero desde aquel momento en el bar...
Quién va a tener los cojones de olvidar esas caderas.

domingo, 1 de junio de 2014

CAPÍTULO 29.

*Narrado por ______*

No tenía otra opción. Si no iba hoy a hacer la compra, me tocaría mañana, y así sucesivamente.

Una camiseta por encima del ombligo. Blanca. Unos shorts vaqueros rasgados. Unas deportivas cómodas y el pelo recogido en un moño a casi deshacer. Rimmel y delineador. Un 'fs, fs' de mi colonia preferida y el bolso junto a las llaves, dinero, chicles y el móvil.
El ascensor. El portal. El chico de ojos negros...
¿¡CÓMO!? ¿¡EL CHICO DE OJOS NEGROS!? ¿¡QUÉ HACE AQUÍ Y POR QUÉ DEMONIOS NO SE HABÍA IDO DEL LUGAR!?

- Oye nena, sí que has tardado en decidirte a bajar - estúpido y arrogante.
Fingí no escucharle y pasé de largo. No sin antes echarle una ojeada de arriba hacia abajo. Tenía buen gusto para combinar ropa, pero las zapatillas parecían de mi abuelo. Noté cómo me miró el culo. Giré rápido la esquina.
Llegué al supermercado y parecía que le había perdido. Hice la compra velozmente. Zig zag por los pasillos entre carrito y carrito, niño y madre que pelean por qué merienda comprar, limpiadoras y ofertas. La caja. Un billete de cincuenta. Un par de bolsas. Quejas por la subida de precios. Una sonrisa de la cajera. Otra mía. Un 'gracias' sincronizado. Una larga caminata hasta el bloque de pisos. Un mensaje o dos por responder en el móvil. El ruidillo de las llaves al ser agitadas y sacadas del bolsito. El portal y el ascensor de nuevo. La cerradura. El 'crick' que indicaba la apertura de la puerta. Y yo echando de menos al desconocido arrogante.

sábado, 17 de mayo de 2014

¿Colores, libros o amor?

Seguía sin entender dónde estaba el placer en los libros. Por qué seguía habiendo personas que en sus ratos libres leía, o incluso, pensaban. Qué hacían cuestionando tanto a la vida. Estamos aquí porque estamos, y somos así porque somos. ¿No es obvio? ¿No es sencillo? Difícil lo hacen ellos fingiendo ser diferentes. Difícil lo hacen ellos sin amor...
Así empezaba la crítica a mi alma corrupta, ingenua e ignorante. Así empezaba mi nueva yo,viendo las cosas desde el punto de vista fácil. Donde lo blanco era blanco y lo negro era negro. Donde no habían grises de por medio. Pero entonces empecé a sentir,como todos los mortales,y me di cuenta de que ahí no habían ni explicaciones difíciles. Que sólo existías tú.Y entonces pasó. Pasó la magia. Porque la magia pasa y pasa. Porque es así, porque no hay más vueltas. Pasó un silencio. Pasó un trueno. No había murmullos, los puntos intermedios son para los débiles, para los grises, para los vagos incoherentes o demasiado pensadores. 
Prefería seguir pensando en el negro de la noche y el blanco de la nieve, sin darme cuenta de todos los colores que perdía entre medias. Quizá era eso lo que buscaban todos entre páginas. Colores. Pero para qué necesitaba yo colores si ya tenía el rojo rubor de tus mejillas y el verde de tus ojos.

Escrito en común.