música

domingo, 1 de junio de 2014

CAPÍTULO 29.

*Narrado por ______*

No tenía otra opción. Si no iba hoy a hacer la compra, me tocaría mañana, y así sucesivamente.

Una camiseta por encima del ombligo. Blanca. Unos shorts vaqueros rasgados. Unas deportivas cómodas y el pelo recogido en un moño a casi deshacer. Rimmel y delineador. Un 'fs, fs' de mi colonia preferida y el bolso junto a las llaves, dinero, chicles y el móvil.
El ascensor. El portal. El chico de ojos negros...
¿¡CÓMO!? ¿¡EL CHICO DE OJOS NEGROS!? ¿¡QUÉ HACE AQUÍ Y POR QUÉ DEMONIOS NO SE HABÍA IDO DEL LUGAR!?

- Oye nena, sí que has tardado en decidirte a bajar - estúpido y arrogante.
Fingí no escucharle y pasé de largo. No sin antes echarle una ojeada de arriba hacia abajo. Tenía buen gusto para combinar ropa, pero las zapatillas parecían de mi abuelo. Noté cómo me miró el culo. Giré rápido la esquina.
Llegué al supermercado y parecía que le había perdido. Hice la compra velozmente. Zig zag por los pasillos entre carrito y carrito, niño y madre que pelean por qué merienda comprar, limpiadoras y ofertas. La caja. Un billete de cincuenta. Un par de bolsas. Quejas por la subida de precios. Una sonrisa de la cajera. Otra mía. Un 'gracias' sincronizado. Una larga caminata hasta el bloque de pisos. Un mensaje o dos por responder en el móvil. El ruidillo de las llaves al ser agitadas y sacadas del bolsito. El portal y el ascensor de nuevo. La cerradura. El 'crick' que indicaba la apertura de la puerta. Y yo echando de menos al desconocido arrogante.