música
domingo, 22 de diciembre de 2013
CAPÍTULO 26.
Me estaba empezando a cansar de todo aquel ruido. Había salido a despejarme y aquello solo me estaba incordiando más y más. Y más... Volver a casa se estaba volviendo la opción más rápida y sencilla que ahora mismo tenía a mano.
Entré a un bar. Todo tranquilo. Fui a la barra y pedí un refresco. Nunca me había gustado mucho beber.
Entonces una voz dijo ''ah''. Me giré. ¡Qué guapo! Volví a percatarme de que ese chico alto, de pelo castaño, metro ochenta, fuerte, con sonrisa espectacular y unos ojos negros capaces de acuchillar el alma con tan solo una mirada estaba tratando de llamar mi atención.
Sonrojada hice caso y atendí.
- ¿qué hace una chica como tú en un sitio como este? - aquello no tenía sentido, ¡apenas me conocía! guapo pero... predecible. ¡no, no! ¡espera un momento! ¿qué estaba pasándome? ¡Ízan, Ízan, Ízan! volvía a taladrarme la cabeza con aquel nombre. El joven me zarandeó un poco y me hizo responder.
- eh... nada... tan solo paseaba
- ¿sola?
- sí... eh... estoy esperando a mi... ¡mi novio! ¡eso es! - dije dubitativa y con voz entre cortada
- ¿novio?
- ¡novio! - me intenté auto convencer de que lo que estaba relatando era cierto
- ¿sí? pues si no fuera por ese estúpido novio tuyo, no dudaría en raptarte - me sorprendió
- Oye, ¿pero qué te has creído? ¿raptarme tú a mí? ¿de qué vas? ¿quién te piensas que soy? - intenté enfurecerme con él - mira, ¡me largo! - me cogió del brazo y me dijo ''esta noche hemos quedado, ¿recuerdas?''
Di un tirón y me largué de aquel sitio, ¡qué miedo! Regresé a casa mirando hacia todos lados, nerviosa y creyendo que aquel individuo de unos 18 años me perseguiría.
No estaba en lo cierto, gracias a Dios.
Abrí la puerta y solté el bolso encima de la mesita que había a la entrada. En aquella en la que siempre había un desorden terrible y me eché al sofá.
CAPÍTULO 25
*Narrado por ______*
Supongo que ya nada iba a ser como antes. Casa nueva. Pueblo nuevo. Gente nueva. Problemas nuevos. Mierda nueva... Bueno no, era la misma mierda, y yo seguía siendo la misma también. Supongo que eso no había cambiado. Ni eso ni mis sentimientos hacia mi pequeño cabrón. Soy tan estúpida... Él ya pasa de mí, me dejó bien claro que no quería saber nada que estuviera relacionado con mi entorno, y que ni me molestara en buscarle, porque se negaría a responder. Me hizo tanto daño con apenas cinco frases...
¡Joder! No podía parar de pensarle. Por más que dijeran que le olvidara, que no habría más veces y bla, bla, bla.
Estoy harta. Me fui a pasear.
* *** * **** ***
Llegué al paseo, me descalcé, metí las sandalias en una bolsa y esta la introducí en el bolso. Me dirigí hacia la orilla.
¡Cómo me gusta que el agua salada peleona con los finos granos de arena me sorprendan entre los dedos de los pies!
Comencé a caminar. Niños nadando en la parte honda y algún que otro padre preocupado para variar. Voces y más voces pertenecientes a madres que llamaban a sus cachorrillos humanos para comer o echarles crema. Otros críos pidiendo y pidiendo helados en el kiosko que daba a las duchas. Abuelas que discutían sobre la poca ropa que llevaban las universitarias aún estando en la playa mientras ellas hacían topless fingiendo ser modernas. Alguna pijilla quejándose por las algas y un grupillo de chicos que pensaban que con unas horas de gimnasio se iban a llevar a todas las chicas del lugar. Todos estaban allí menos Ízan. Y es que en unas semanas había repetido más su nombre que el mío.
sábado, 14 de diciembre de 2013
Algo, o alguien.
Necesito algo, o alguien que deje de matarme después de hacerme feliz, y que deje de irse con cada vez que le diga «quédate». Que sea eterno y que lo único que conozca por imposible sea dejar de reír conmigo.
lunes, 9 de diciembre de 2013
Era "amor"
¿Qué cojones le ve la gente a eso
de 'enamorarse'? Pasar semanas,
meses o años detrás de alguien que
de lo único que pasa es de ti.
Cuánta ironía y cuántas dudas. ¿Por
qué a los que parten corazones no
les hacen trizas la cara? ¿por qué la
vida se repite tanto y por qué
siempre estoy sola cuándo más
necesito a alguien? Si es que hasta
la gente me lo dice: ¿te pasa algo?
¡Coño, claro que me pasa! Querer a
otros más que a mi debería
considerarse delito.
jueves, 5 de diciembre de 2013
Vuelvo.
Le daba completamente lo mismo la gente y todo lo exterior. Quería centrarse de una vez por todas.
''Solo importo yo'' se repetía una y otra vez en su cabeza haciendo hincapié en la palabra ''yo''.
A veces dolía demasiado que le escupieran todas esas verdades, y aunque fingía que le importaban más bien poco; con el tiempo la fueron destruyendo. No sabía si lo hacían a posta o inconscientemente pero todo aquello la rompía en trozos. Trozos pequeños casi imposibles de unir.
Y apareció:
Volvió a salvarla. Mató al monstruo del bajo autoestima que le había estado impidiendo hacer o decir muchas cosas que se había callado. Mató a las mentiras que todos se habían inventado para quitarle a ''Su Pequeña'' la poca seguridad que le quedaba. Y los calló. Los calló para siempre.
La unió de nuevo. La unió con él.