música

lunes, 22 de julio de 2013

CAPITULO 20.

*Narrado por __________*

Vi a Ízan tirado en la calle, sangraba. Se me encogió el corazón. Dios mío.
Llegué al lugar del incidente y me tumbé junto a Ízan, joder, le había pillado un coche y se
habia largado, ¡cabrón!
- cariño, ¿estas bien? - dije con voz temblorosa
- s.. si..
- llamaré a una ambulancia, por favor, aguanta - marqué el número del hospital y en seguida llego una ambulancia, subi con el al vehículo. Tenia una brecha en la cabeza.
Espero que no sea nada grave.
Llegamos al hospital, le hicieron varias radiografias, y algunas pruebas de mas. Esperaba ansiosa los resultados, no podia ver como se llevaban a mi chico de un lado para otro y no me decian nada. Demasiados nervios acumulados. Tras unas horas en el centro, me dijeron que se iba a quedar en observacion unos dias, por si acaso, ademas, tenia un brazo roto. Se habia dado un buen golpe. Nada grave. Se lo escayolaron y le cosieron la herida de la cabeza.
Las chicas me llamaron al movil. Le conte a Minerva todo lo que me habia pasado, supongo que Natalia tambien se entero, porque se oia mucho alboroto, lo tendrian en altavoz.

Se hacia tarde, me quede con Ízan todo el tiempo que pude, pero debia regresar a casa. Estaba muy cansada. Eran muchas emociones juntas.

Cogi un taxi, le di la direccion de mi casa, Cuando llegue al destino, pagué y sali del coche.
Puse las llaves en la cerradura y entre. No tenia hambre, nada de nada. Con todo lo que me habia pasado hoy no me entraba nada. Opte por ponerme el pijama y dormir.

A la mañana siguiente me desperte, me lave la cara, me mire al espejo. Qué ojeras. Qué cara. Qué mierda.
Entre en la cocina y me prepare unos cereales, quedaban pocos, tenia que comprar. Lo anote junto a un par de cosillas mas en una libreta que tenia en la nevera con un iman. Pan, galletas, pasta, azúcar, cereales y filetes de pollo. Casi todo eran hidratos de carbono, como vivia sola casi siempre pedia algo para comer o me iba a algun restaurante cercano. Cocinar no se me daba muy bien.
Por la tarde iba a ir a ver a Ízan. Pobrecito.

*Narrado por Pablo*

Hacía un mes ya que Pilar no estaba con nosotros, se habia ido a vivir lejos. Ni nos dijo donde.
Echabamos de menos sus chistes, pero, no podiamos hacer nada.

Me entere de lo de Izan, qué palo. Pobre Minerva tambien, siempre portando malas noticias, ay.
Estaba con el ordenador portatil en el salon de mi casa, en Twitter. Mi madre me llamó.

jueves, 18 de julio de 2013

CAPITULO 19

*Narrado por Ízan*

Natalia me hizo un interrogatorio bastante extenso y cedi. Le conte todo: mi primera impresión sobre ______ desde que la vi, lo que sentía, lo del cine, lo nuestro. No parecía sorprendida. Se reía.
- bueno, ya lo sabes. ¿Y ahora que? - dije tenso
- ahora nada, yo ya lo sabia. Todos lo sabiamos.
- ¿q... q... que...?
- que se os nota cuando os mirais
- bueno, bueno, hasta luego - dije invitandola a irse de mi casa.
- hey, no, he venido a deciros que Pilar se muda..

Un mes después.

*Narrado por ______*

Ízan y yo ya llevábamos un mes juntos, todo seguia tal y como empezo, saliamos con nuestros amigos, yo ya tenia 17. El regalo que me hicieron llegar a casa mis padres fueron unas vacaciones de una semana en Ibiza. Fue genial.
Seguíamos estudiando y teniamos bastantes examenes ya fechados.
Hoy habia quedado con mi chico para celebrar el mes juntos. Sono el timbre de casa. Ízan.
- ¡Hola, mi vida! - saludó
- hola - respondí con un beso en sus labios y lo invite a pasar, tenia que ponerme los zapatos aun. Llevaba un vestido azul, corto. El pelo liso y largo me caia por el hombro derecho. En mi oreja izquierda se veia un pendiente pequeño, una perla. Me calcé las manoletinas y me fui.
- estás preciosa - no paraba de repetirme por el camino, menudo idiota. Cómo le quiero.
Me dijo: "espera aquí" obedecí. Vi como se alejaba rápidamente. Hablaba con un hombre que tenía las llaves de un coche. Ízan cruzó la calle para venir hacia donde yo estaba. Me giré un momento y, ¡¡¡
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ÍZAN!!!!!!!!!!!!!

martes, 16 de julio de 2013

CAPITULO 18

*Narrado por Natalia*

Acepté la conversación y escribí un 'hola' en la pantalla.
Al instante respondieron ambas igual. Fue Pilar la que dio la sorpresa.
- me.. me voy a mudar en dos días, chicas..
- ¿como? ¿que dices? - respondió Minerva acabando la frase con un montón de emoticonos asombrados
- mis padres están teniendo problemas con los caseros y ya han encontrado un piso. Aun no me han dicho donde iremos, pero por lo que les he oido decir, no muy cerca de aquí.. - nos informó Pilar
- pero.. ¿no podéis esperar un tiempo? - escribí y lo mandé
- no.. si esperamos más, el curso habrá avanzado mucho y no será lo mismo, la decisión ya la han tomado, lo siento chicas - se desconectó
- no me lo esperaba - mandó Minerva
- imagínate yo..
- ¿que le diremos a ______?
- pues que Pilar se va, ¿que si no? - dije confusa
- tienes razon, no podemos ocultarselo, se dara cuenta, ¿lo sabrá Pablo? - escribió Minerva
De repente escuché un 'Natalia, el desayuno está preparado, que vengas he dicho' y me hizo volver de mi nube, me despedí de Minerva y apagué el PC. Me dirigí hacia la cocina, descalza, mi madre volvió a gritar.
- esta mujer no se calla.. - pensé en voz alta sin querer. Sentí un ligero golpe en mi cabeza
- papá - dudé - ¿qué hac..
- Natalia, haz caso a tu madre
- sí papá, sí - cabizbaja fui hasta la cocina y me senté. Tenía 16 años pero, mi padre seguía imponiendo el mismo respeto que cuando tenía 4. Me comí todo el desayuno y me lavé los dientes. Me vestí.
Iba a casa de ______ cuando de repente vi a sus vecinos, me dijeron que mi amiga no estaba en casa, que había ido a correr con un chico. ¿Un chico? Creía que no estaba saliendo con nadie, quizás fuera Pablo, quedaban mucho para hablar de tecnologías, juegos, etc. Imposible. Un sabado por la mañana Pablo estaria roncando. ¡Claro! Ízan. Se me escapó una sonrisa picara. Me giré. Llamé a ______, pero tardó bastante en cogerlo. Opté por lo más rápido, ir a casa del chico. Tocaba. Tocaba. Tocaba y no abría nadie.. Insistí una vez más y allí estaba. Me saludó extraño y decidí entrar a su casa. ¡Las llaves de ______! ¡Lo sabía! ¿qué traían estos entre manos?

CAPÍTULO 17

*Narrado por Ízan*

Me dirigí a la puerta corriendo. Mierda. Natalia. ¿Pero qué hace aquí tan temprano? Abrí.

- ¡Vaya, hola! - saludé forzando la sonrisa
- hola Ízan, ¿está aquí ______?
- ¿______? No, no, estoy solo en casa, ¿qué pas.. - no me dejó acabar la frase y pasó al interior de mi casa, cuando me quise dar cuenta la chica ya estaba en el salón. No paraba de mirarlo todo. Inspeccionaba con cuidado cada detalle y soltó un suspiro
- Ízan, ¿por qué están aquí las llaves de ______?
-las.. ¿las qué? - sin querer se las había dejado, no me lo puedo creer.. ¡nos han pillado!

*Narra ______*

Acabé de hablar con Natalia por teléfono, al final no era nada importante lo que me tenía que contar. Vaya. Decidí regresar a casa por si la chica volvía. Oh, oh. Las llaves.. Otra vez.. Yo me muero. Toqué al timbre de los vecinos pero nada, imposible, no abría nadie. Habrían salido.

*Narrado por Natalia*

Aproximadamente una hora antes.

Mi madre me despertó. Joder, qué temprano, ya le vale.
- ¡Mamá, baja la persiana, sal de mi cuarto, tengo 16 años y quiero intimidad, DORMIR!
- ¡Natalia, no te lo repito más, levanta!
Natalia se incorporó y se sentó al borde de la cama. Joder qué pesada. Qué pesada. Sábado por la mañana, dios mío..
El ordenador de mesa de la chica sonó, su madre ya había salido del cuarto. La chica se dirigió hacia el PC. Una ventana pedía ser aceptada, ¿una multiconversación por la mañana? Estas chicas..
Aceptó. Minerva y Pilar se unieron a la conversación.

viernes, 5 de julio de 2013

Soledad.

"Solo" me hacía gracia, me divertía que la gente pensara que algún día me invadiría la soledad, qué absurdo, si mi grupo es el más numeroso de todos, por favor, si tengo amigos, soy popular, me quieren.
"¿Solo?" ¿en serio? No me hagáis reír. Dije.

Pues sí, solo, sola, ¿qué más da? Sin nadie.
Vaya... Tenían razón pero, ¿por qué, cómo lo sabían? Joder.
Mi actitud, eso es, era mi actidud. Era y es un problema. Entonces, cómo se dice: ¿no puedo o no quiero cambiar? ¡Vaya dilema, tío!
No quiero. No quiero.
¿Sabes? Yo en realidad lo sabía, era obvio, pero parecía tan imposible... Parecía que toda esa gente iba a estar a mi lado siempre... Pues no. Solo. Sola.
Definitivamente, las amistades no son eternas pero, ¿eran amistades? O sea, ¿en realidad me querían o sólo se reían de mi? Hostias, espera. Qué lío.
Parecía todo tan real, tan perfecto. Era divertido juntarte con mucha gente, te enterabas de todo y conocías a más personas. En serio que pensaba que siempre los tendría a todos ahí, pero, siempre es mucho tiempo. Bastante tiempo. Demasiado tiempo. Y se fueron.

martes, 2 de julio de 2013

Cambios.

Sé que la gente cambia, ¿vale? ¿pero tanto y tan de repente? Vaya, no me lo esperaba, tampoco lo quería, la verdad. Acepto que la gente cambie, en serio, es que todos lo hacemos en algún momento de nuestra vida pero, ¿por qué? Yo he cambiado, soy otra porque me han jodido, porque no han sabido valorarme y bueno yo, yo tampoco he sabido hacerlo. ¿Pero por qué la gente a la que quiero tiene que cambiar? Si yo los quiero así, como siempre, como los conocí. Geniales. Divertidos. Reales. ¿El problema? Las inseguridades que tenemos cada uno dentro de nosotros. Cambiamos de aspecto, de jerga, de actitud, de gustos... ¿y todo esto para qué? Para gustar más a los demás. A veces incluso nos pasamos, nos centramos tanto en intentar gustar a los demás que nos da igual el qué tengamos que hacer para ello pero, esto no es lo que realmente queremos, eso es mentir. Mentir a los demas. Mentirte a ti. Es un serio problema.
Cuando llegas al punto en el que la mentira ya no se sostiene más te derrumbas, te derrumbas y mueres por dentro. Te destrozas, pero la culpa es tuya. Por gilipollas. ¿En serio buscabas gustarle a los demas siendo un borrego? Eras falso, durante un tiempo se tragaron que eras uno de ellos. Luego... luego se rieron de ti, se aprovecharon de que les hacías caso y mírate. Por Dios. Estás roto. Necesitas ayuda pero, nadie te la va a dar. Estás solo. «La soledad comienza». Te jodes. Nunca has encajado, has estado rodeado de gente pero a pesar de esto te sentías solo. Ahora
buscas estar apartado de los demás, te crees que así vas a ser feliz, pero estar solo no es la solución. ¿Si estar apartado de los demas no soluciona nada y estar con cientos de personas tampoco, qué haces? Menuda mierda, eh. Pues nada. A llorar. A llorar solo como siempre. Te ha tocado.