música

miércoles, 30 de julio de 2014

Querida Holly...

¡¡RING RING R-R-I-N-G!!
El teléfono de la suite sonó de repente mientras Holly miraba la luna. Se acabó el café y esperó a que saltase el contestador.
Entonces una voz ronca y grave irrumpió tras el 'bbbbbip' que daba paso al buzón.
'Querida Holly, te he visto entrar al viejo hotel en el que solíamos quedar hará unos meses. He preguntado al recepcionista y ha negado conocerte, sin embargo, sé que ahí estás con tu taza de café, en el fondo de la habitación, los pies descalzos, con el camisón blanco que te regalé, riéndote de mí y de ésta llamada que obviamente no responderás a estas alturas. Tan bonita como siempre, brillando más que tu collar se perlas.
Vuelve cuando quieras, te seguiré esperando para que acabes de destrozar el medio corazón que dejaste aquí'
Y las luces del cuarto se apagaron.
La ventana del séptimo piso se abrió y Holly cayó casi en brazos de Finn. Se estampó contra el asfalto a medio metro de él.

Finn repuso de inmediato con los ojos cian encharcados:
No hay quién prometa un para siempre a éstas alturas, ¿no, Holly?
Querida Holly..

miércoles, 9 de julio de 2014

Estas cosas deberían quedar dentro siempre.

'No soy un ejemplo para nadie' y así acabamos hundidos en la miseria. Cavando  nuestra propia tumba a más de diez mil metros para abajo. Enterrados en la mierda que nos echamos mutuamente encima. Más muertos que enamorados, justo como a ti te gustaba.
Los gusanos allí al fondo, ayudando al tiempo a degradar nuestros corazones y comernos hasta las entrañas.

Todas las cartas que te escribí y no te mandé. (Y mira qué bien).
Lo más falso que me topé y la canción que nunca acabé.
Las noches de acojone por si te ibas para siempre.
Desastre de persona, haz, de ese amor que fue, harapos y utilízalos para que el sepulturero se limpie las manos al acabar su trabajo.

Esto es lo último que te escribo, total, con todo lo que dejaste de ti en mí, ni de coña te olvido.

¿Sabes? Me vale.