música

miércoles, 30 de julio de 2014

Querida Holly...

¡¡RING RING R-R-I-N-G!!
El teléfono de la suite sonó de repente mientras Holly miraba la luna. Se acabó el café y esperó a que saltase el contestador.
Entonces una voz ronca y grave irrumpió tras el 'bbbbbip' que daba paso al buzón.
'Querida Holly, te he visto entrar al viejo hotel en el que solíamos quedar hará unos meses. He preguntado al recepcionista y ha negado conocerte, sin embargo, sé que ahí estás con tu taza de café, en el fondo de la habitación, los pies descalzos, con el camisón blanco que te regalé, riéndote de mí y de ésta llamada que obviamente no responderás a estas alturas. Tan bonita como siempre, brillando más que tu collar se perlas.
Vuelve cuando quieras, te seguiré esperando para que acabes de destrozar el medio corazón que dejaste aquí'
Y las luces del cuarto se apagaron.
La ventana del séptimo piso se abrió y Holly cayó casi en brazos de Finn. Se estampó contra el asfalto a medio metro de él.

Finn repuso de inmediato con los ojos cian encharcados:
No hay quién prometa un para siempre a éstas alturas, ¿no, Holly?
Querida Holly..