Queda terminantemente prohibido partir más corazones que caras y pegar hostias si te faltan los cojones para levantarte luego. Te voy a hacer prometer que nunca dirás un NO rotundo y que siempre intentarás ver el lado bueno de las cosas. Por muy negro que esté todo. Por muy solo que te quedes.
Nunca dirás que quieres más a un conocido que a un amigo y por favor, deja de fiarte de tantos lobos. Que no son corderos, joder.