Pon banda sonora a tu vida, imagina que cuando caminas con los cascos puestos por la calle estás en un videoclip en el que el papel protagonista es tuyo. Debes saber defenderlo bien, ¡o si no nadie volverá a verlo nunca más!
Pero no, este es el vídeo más visitado en todo el mundo, le vamos a llamar... Vida. ¿Te parece bien? Solo si tú quieres, claro, si no es así puedes cambiarle el nombre a Comida, Aire, Amor, o el que te apetezca. Tu vídeo, tu título. Debe ser algo llamativo, que te haga querer entrar en él y bailar con el protagonista. Contigo.
Venga, que ya casi está. Sigue pensando. ¿Tienes el decorado? ¿las luces? ¿las cámaras? ¡muchas muchísimas cámaras, como en el cine! ¿algún famoso que salga de fondo tal vez? ¿escenas en cabinas de fotos? siempre quedan bien.
¿Cuánto llevamos? ¿dos minutos de clip..? ¡vamos a por el último! el tercer y último minuto.
En este debemos conseguir que te entren ganas de volver a vivirlo o de verlo. ¿Qué tal si hablas del verano? ¿o de canciones pasadas? ¿o de dibujos antiguos que ya no emiten? tal vez puedas hasta hablar de amigos que se han ido, o de todos los chistes malos que te han contado, del tiempo que se te escapa, (a ti y a todos), de las formas de las nubes, del frío invernal de enero y del calor asfixiante de agosto, de la vuelta al instituto, de coches o de fútbol, de modelos y ropa, háblales de ti. ¡Venga, sin miedo, puedes crear cuantos quieras! Un videoclip para tu comida favorita, otro para tus amigos, otro para el invierno, otro para el cielo, otro para los animales, y todos; a su vez, para ti.
Así que mira, esta es tu vida. Tu música. Querida música...
¿Y qué banda sonora has escogido para que suene de fondo esta vez mientras bailas con el Mundo? que por cierto, ya es tuyo.