música

jueves, 4 de octubre de 2012

CAPÍTULO 1.

CAPÍTULO 1

Era por la mañana, ¡las ocho! llegaba tarde al instituto, ¿por qué no me había sonado el despertador? ¿por qué mamá y papá no me había levantado? ¡Ah! es verdad, se habían ido otra vez de viajes de negocios, volvía a estar sola en casa, y llegaba tarde al colegio, otra vez también, debía darme prisa, ¡media hora!

Me levanté y me senté en la cama, me estiré y bostecé, tenía mucho sueño, dejé la cama sin hacer, no me daría tiempo, la haría al llegar, por la tarde. Me dirigí hacia el servicio incorporado en mi habitación y me lavé la cara corriendo, me peiné, y me fui a mi armario, me puse esto:

Desayuné un batido, cogí las llaves y me fui lo más rápido posible, ¡cinco minutos y aún tenía que llegar al instituto! volví a perder el autobús, no sé de qué me valía tener tan cerca la parada si siempre tenía que ir andando, bueno, más bien corriendo, porque nunca iba a tiempo. Llegué tarde a clase, el primer día, y ya había sonado el timbre, tenía que ir a mirar las listas y todo aún, no me daba tiempo a nada, ¡qué desastre! Me acerqué al tablón y busqué mi nombre en las hojas con las clases, había vuelto a caer en la clase que menos me gustaban, mis compañeros eran unos rancios, ¡menuda suerte! Pero... espera un momento... ¿ese nombre? ¡es nuevo! Un chico nuevo en mi clase, subí a mi aula a ver corriendo si pillaba un sitio y no me castigaban desde el primer día por la tardanza, pero de repente, al subir las escaleras, ¡¡¡PLAAAF!!!

-- ¡Ay! ¡Qué daño! a ver si miramos por dónde vamos, ¿no? -- dije tan borde como siempre.
-- Perdona, no era mi intención, es que soy nuevo aquí y encima voy tarde a clase, estoy súper perdido, no sé dónde están las aulas, ni nada, me agobio, en serio, perdóname -- me dijo, le miré, no me sonaba su cara, ¡claro! me acababa de decir que era nuevo, en fin, total que me fui a mi clase, y le vi que me seguía, y me quedé un poco impresionada al ver que iba a mi clase y le digo:
-- Oye, no me sigas, que te perdono por lo de antes, pero déjame. -- y me respondió.
-- No, es que yo voy al B. -- y dije.
-- Ay, yo también. -- Entonces, entramos a clase y
                                                       [...Continúa...]