música

domingo, 7 de octubre de 2012

CAPÍTULO 10.

CAPÍTULO 10.

Cogimos una mesa de la zona exterior, y empezamos a comer:

-- Bueno, pronto es tu cumpleaños, ¿verdad? -- me dijo Pilar
-- Pues sí, había pensado en dar una fiesta en mi casa, ya sabéis, el miércoles por la tarde -- propuse.
-- Pues estaría bien, ¿y a quién tienes pensado invitar? -- me preguntó Natalia.
-- No sé, a vosotros, supongo, ¿no? -- dije
-- ¿Quiénes somos nosotros? -- Me dijo Minerva
-- Pues ya sabes, vosotras tres, Pablo e Ízan, ¿no? los del grupo, no quiero invitar a mucha gente sin conocerla, ¿sabes? -- les dije a las chicas.
-- Sí, es cierto, bueno, tendrás allí mi regalo. -- me dijo Natalia.
-- Y el mío -- prosiguió Pilar
-- Pues el mío también. -- se unió Minerva.
-- No, no hacen falta, en serio. -- les dije a todas.

Entonces se escuchó por detrás: ''No nos esperéis para comer, ¿eh?'' eran los chicos.

-- Os avisamos antes y no quisisteis venir, ahora, os aguantáis -- les dije
-- Bueno, bueno, ¿qué os han dicho en la tienda? -- nos preguntó Ízan
-- Pues bien, nos han dicho que en unas horas fuéramos a por las pulseras. -- les dijo Pilar.
-- Sí, ya pronto, en apenas unos minutos iremos a por ellas, ya las tendrá preparadas, supongo. -- se metió Minerva en la conversación.
-- Pues bueno, entonces nos dejaréis aquí, solos, con dos hamburguesas, y un mechero... ¿tenéis un mechero verdad?esto tiene que arder muy bien -- dijo Pablo
-- Eres un psicópata, no tenemos mechero, cállate anda. -- se interpuso Natalia.
-- Bueno, bueno, ¿vamos a recoger las pulseras dos y las otras dos se quedan con los chicos, ¿vale? -- propuse.
-- Me parece bien. -- dijeron los chicos asintiendo con la cabeza.
-- Bueno, ¿y quién se queda con estos dos? -- se metió Pilar riéndose.
-- Ya sé, Pilar y Minerva se van a por las pulseras y nosotras nos quedamos con Pablo e Ízan -- propuso Natalia.
-- Vale, pues nos vamos ya. -- dijo Minerva.

*Contado por Minerva*
Nos separamos, Pilar y yo fuimos a por el encargo de la tienda, y cuando llegamos, eran preciosas las pulseras, nos pusimos las nuestras y las otras dos las metimos en unas bolsitas que nos habían dado anteriormente, pagamos en la tienda y nos fuimos, pero antes, nos paramos en una tienda de videojuegos y móviles y tal, había un apartado dónde se podían probar, y Pilar comenzó a probar un iPad blanco, yo, me fui junto a una video consola que  había con un juego de baile, me puse a bailar, ¡valla! no se me daba tan mal, entonces escuché una voz por detrás: ''Jo, pues eres buena, ¿es la primera vez que juegas?'' y me giré, era un chico, entonces le dije:

-- ¿Perdona? -- pregunté colorada.
-- Que se te da bastante bien esto, ¿tienes el juego en casa? -- me dijo el chico.
-- Eh.. no, no lo tengo, acabo de verlo aquí y decidí pararme un rato solo, ¿estabas jugando tú? -- dije con voz nerviosa.
-- ¡Qué va! además tú bailas mejor que yo, sigue bailando, por favor -- me dijo riéndose, entonces le miré extrañada y volvió a dirigirse a mi -- ¿por qué me miras así? Ah, perdona, qué mal educado soy, no me he presentado, soy Joe, ¿y tú? -- me preguntó.
-- ¿Yo? ¿yo qué? -- me puse colorada.
-- Que cómo te llamas, mujer. -- me dijo riéndose.
-- Ah, sí, es verdad, pues soy Minerva, encantada, ¿vives aquí? -- pregunté yo ahora.?
-- No, vivo en las afueras, ¿y tú? -- me preguntó y siguió hablando --  ¿a qué instituto vas?
-- Pues voy al Vega, ¿tú? -- Me tocaba preguntar a mi ahora.
-- Voy al de al lado, ¿coincidencia? no lo creo -- dijo muy seguro.
-- ¿Cómo? -- pregunté roja
-- Nada, tonterías. -- me respondió
-- Bueno, pues quiero verte bailar. -- le reté riéndome
-- Eso está hecho, pero no vale reírse, ¿eh? -- añadió Joe.
-- Claro que no, ¿jugamos en batalla? -- volví a retarle.
-- No se hable más, ganaré. -- dijo seguro.
-- Tengo una idea, el que pierda, invita a un refresco en el puesto de ahí al lado, ¿de acuerdo? -- propuse.
-- ¿Traerás dinero, no? -- me dijo y comenzamos a jugar.
 *Fin del narrado de Minerva*
*Narra Pilar*

[...Continúa...]