CAPÍTULO 3.
Empezamos hablando de los profesores que nos habían tocado, de cómo se nos habían dado las primeras horas tras madrugar, de si ya llevábamos tareas a casa, de cuántas cosas más por capricho habíamos apuntado en la lista de material escolar por comprar para que nuestros padres pensaran que nos lo habían mandado comprar y tal, de pronto, escuchamos un ''¿está ocupado este sitio?'' y todos miramos hacia atrás. ¡Era el chico nuevo!Aún no sabíamos cómo se llamaba, ahora que lo pienso, casi no habíamos hablado en clase, a pesar de sentarnos al lado. Entonces Minerva dijo: ''Claro, siéntate, queda un sitio libre justo ahí'' y se sentó, entonces todos empezamos a hablar:
-- Bueno, ¿y qué tal, ya has visto el instituto? -- dijo Pablo.
-- No, en realidad estoy un poco perdido. -- respondió confuso el chico.
-- El centro no es muy grande, te acostumbrarás pronto, ya lo verás. -- dijeron Pilar y Natalia como si estubieran conectadas a compás.
-- Sí, eso espero, porque no hago más que llegar tarde a todas las asignaturas con la tontería de que me pierdo -- Soltó el chico entre risas y un poco avergonzado, y entonces, sonó el timbre que daba por finalizado el recreo, entonces:
-- Bueno, será mejor que vallamos a clase, ¿qué toca ahora? -- dije mirando el horario que acababa de copiar en la hora anterior y aún no me sabía. -- ¡Oh! -- exclamé -- ahora nos toca francés... -- En realidad, francés estaba bien porque estábamos todos juntos en la misma clase, pero nuestro profesor pasaba un poco de todos nosotros y tal así que francés, como que no aprendíamos mucho, ¿sabes? Entonces todos nos dirigimos hacia el aula de idiomas que estaba en la parte exterior del centro, ¡por fin! menos mal que habíamos llegado a tiempo, habían acabado las seis horas de clase, entonces, salimos del instituto y nos dirigimos hasta nuestras casas.
Íbamos los seis, porque el chico nuevo también venía con nosotros, mientras íbamos caminando:
-- Y bueno, ¿cómo te llamas? aún no nos dijiste tu nombre. -- dijo Pilar intrigada.
-- Ah, eso es cierto, qué mal educado soy, perdonadme, me llamo Ízan, y soy nuevo aquí, mis padres se mudaron hace nada, por tema de negocios y suelo cambiar mucho de instituto, así que no suelo presentarme, no me da tiempo a hacer muchos amigos, siempre nos marchamos de un sitio justo a mitades del curso. -- dijo Ízan mientras caminaba.
[...Continúa...]