CAPÍTULO 8.
Entramos a clase, primera, segunda y tercera hora, por fin, la campana para el recreo, todos nos fuimos a nuestra mesa de la cafetería, y nos pusimos a hablar sobre las clases:
-- Oye, ¿a vosotros os han dado las claves para las taquillas? este año, nos las van a poner -- dijo Minerva.
-- Sí, no sé cómo me voy a acordar de mi clave, si apenas me acuerdo de traerme las llaves de casa. -- dije cabizbaja.
-- Bueno, pues apúntala en algún sitio, o mejor, ¡ya sé! al salir del instituto, voy a recogerte, iremos a un sitio, llévate la clave de tu taquilla -- me dijo Pilar.
-- ¿Dónde iréis? -- dijo Ízan
-- Hay una tienda en el centro, hacen colgantes y pulseras con lo que tú quieras escrito, y están baratas, cogeremos un taxi e iremos allí. -- respondió Pilar
-- ¿Y por qué no vamos todos ésta tarde? nos damos una vuelta, vosotras váis de compras, nosotros a probar videojuegos y tablets, etc. -- dijo Pablo
-- ¡Claro! y si nos da tiempo, vamos a ver una película, a ver cuál está de las nuevas, ¿no? -- propuso Natalia
-- Vale, mañana será sábado, así que la hora de regreso a casa no será un problema. -- dije.
-- ¡Pues no hay nada más que hablar! hoy mismo, a la salida, nos pillamos unos taxis y nos vamos al centro a pasar el día -- contestó Ízan.
-- Nos lo pasaremos en grande, ya veréis. -- dijo Minerva ilusionada.
Sonó el timbre de final del recreo y pronto pasaron las tres horas últimas de clase, tenía muchas ganas de ir al centro de la ciudad, a pasar un rato, en casa sola siempre me aburría, y bueno, iríamos a dar una vuelta, y eso estaba bien, cambiar de aires, etc.
No dejé de darle vueltas, sobre todo durante la última hora de clases los minutos se me hacía horas, pero al fin tocó, ¡libres! hasta el lunes, instituto.
Los taxis estaban en la puerta esperándonos, había dos taxis, en uno íbamos Minerva, Ízan y yo y en el otro taxi, iban Natalia, Pablo y Pilar.
Mientras tanto, en nuestro coche..
[...Continúa...]