música

sábado, 6 de octubre de 2012

CAPÍTULO 7.

CAPÍTULO 7.

Era Ízan:
-- Valla, justo a tiempo, cojo las llaves de casa y me voy, por cierto, me gusta tu sudadera, ¿te gusta Ramones? -- dije interesándome.
-- Sí, me gusta su música, ¿y tú les escuchas? -- me dijo mientras salíamos de mi casa y nos dirigíamos al instituto.
-- Pues no, no me van mucho, era por hablar de algo -- dije sonriendo
-- Ah, claro, entiendo, ¿y qué escuchas tú? -- me preguntó intrigado -- ¿Justin Bieber o qué?
-- Pues has fallado mucho, en realidad no me decanto por ningun estilo ¿sabes? -- dije
-- Ah -- me dijo
-- ¿que? -- y volví a reirme.

Justo nos encontramos con Pablo y Pilar que iban vestidos así:
 Fuimos hablando:
-- ¿Qué? ¿habéis podido despertaros hoy a las siete después de salir anoche? -- dijo Pilar
-- Claro -- respondimos todos
-- Veo que habéis hecho muy buenas migas los dos, ¿eh? -- dijo Pablo mirándonos a Ízan y a mi.
-- Sí, ayer fuimos juntos a casa, es que vivimos en la misma calle y tal, estuvimos hablando y eso, estuvo bien -- dije
-- Sí, tenemos bastantes cosas en común, me alegro de haber hecho amigos al llegar, nunca he tenido demasiados amigos. -- dijo Ízan
-- Tiene que ser un aburrimiento eso de mudarse todo el rato, sitios, casas, amigos distintos, debes de aburrirte un poco, ¿no? -- dijo Pilar dirigiéndose a Ízan.
-- Pues sí, más o menos. -- respondió éste.
-- Bueno, mirad, ahí están Natalia y Minerva -- intervinió Pablo.
Natalia llevaba su sudadera de 1D y Minerva la de Justin Bieber:
 -- Hola, ¿qué? ¿mucho sueño? -- volvió a mencionar el cansancio Minerva.
-- A mi, mi madre ha tenido que levantarme dos veces al menos -- dijo riéndose Natalia.
-- Pues yo soy tu madre, y no te despierto, a ver si llegas tarde y te espabilas, que estás pava -- le dije intentando picarla.
-- Ya, ya, pues luego, bien que me llamas para ir de fiesta -- Natalia se aclaró la garganta
-- Sois dos pavas las dos, punto. -- se metió Pilar.
-- Bueno, espero que hoy tengamos bastantes horas libres también, sería mortal tener tareas desde el principio del curo -- dijo Pablo
-- Sí, ojalá no llevemos tareas apenas, me aburro haciendo deberes en casa, mucho, y me agobio cuando llegan los exámenes. -- respondió Ízan rápidamente, todos le dimos la razón, ya estábamos llegando al instituto, entramos y nos sentamos en el banco de la derecha, a la entrada del centro, enseguida tocó el timbre que iniciaba las clases, todos subimos a nuestras aulas, Pilar, Minerva, Pablo y Natalia fueron al A e Ízan y yo al B, nos despedimos y comenzaron las clases.

[...Continúa...]