CAPÍTULO 5.
Colgué el teléfono y terminé de ver la televisión, pero ya estaba acabando el programa, se me había pasado la horallamando a Minerva, miré el reloj,
eran las ocho y media, hice la cena y comí,
me duché e hice la cama que me había
dejado sin hacer esta mañana,
me vestí y me peiné un poco, llevaba esto:
Cogí las llaves, el móvil y unos chicles y los metí en el bolso, no estaba dispuesta a volver a quedarme encerrada en la calle, también cogí algo del dinero que me mandaban mis padres todos los meses mientras ellos estaban fuera y pedí un taxi, fui a casa de Minerva, pero su madre me dijo que estaba con Natalia, así, que me dirigíahasta donde se encontraban,
Minerva llevaba puesto esto:

y se había rizado el pelo por las puntas, le quedaba genial, estaba junto a Natalia, que se estaba despidiendo de su madre, mientras negociaba la hora a la que debía llegar, y como siempre, su madre utilizó la frase: ''Ni un minuto más ni un minuto menos'', ella llevaba puesto este otro vestido:
Llevaba el pelo liso, ya estábamos las tres, así que nos subimos en el taxi pero justo cuando abrimos la puerta del coche, se escucharon unas voces de fondo, ''¡EH, ESPERAD, QUE YA ESTAMOS AQUÍ!'' eran los demás, Pablo y Pilar ya estaban:
-- Justo íbamos a buscaros ahora -- dije.
-- Pues menos mal que os hemos avisado porque si no nos habríamos pasado toda la noche dando vueltas -- dijo Pilar riéndose.
-- Vaya, Pilar, pues sí que te has arreglado, ¿no? -- Dijo Natalia intentando picar a Pilar.
-- Envidiosa -- Dijo Pilar riéndose.
-- Bueno, ¿qué? ¿nos vamos o nos quedamos aquí? -- intervinió Pablo.
-- Sí, es verdad, que a este paso, nos dan las uvas. -- respondió rápidamente Minerva.
-- Bueno, vale, vámonos ya -- dije.
-- Pero, hay un problema, no cabemos todos en el taxi, y a estas horas, hasta que llegue otro, tardaremos el doble -- dijo Pilar
-- Eso es cierto, pero bueno, la fiesta está a unos minutos andando solo, no tardaremos mucho -- Dijo Natalia.
-- Pues no sé qué hacemos aquí parados entonces -- se metió Pablo en la conversación.
-- Bueno, ¡basta de cháchara! que no llegamos -- dije.
Pilar llevaba este vestido: Pablo tenía una camiseta de manga corta negra lisa y encima una camisa lisa vaquera, con unos pantalones claros.
Entonces, comenzamos a andar, íbamos comentando qué tal nuestra clase, y las últimas horas, y que al día siguiente tendríamos que madrugar y tal.
De pronto, a Minerva le entró sed y paramos en un bar a tomar algo, nos sentamos en una mesa y vinieron a atendernos, ¡Era Ízan!
-- ¿Qué van a tom¡HOLA CHICOS! ¿Cómo vosotros por aquí? -- dijo el chico.
-- Vivimos aquí -- respondió Natalia rápida.
-- Ah es cierto. -- dijo Ízan
-- ¿Y tú? ¿qué haces aquí? -- dije.
-- Trabajo aquí para ganar algo de dinero, mis padres han vuelto a irse de viaje y me han dejado aquí un tiempo -- respondió Ízan un poco cabizbajo.
-- Bueno, ¿y por qué no te vienes con nosotros de fiesta hoy? -- dijo Pablo invitándole a venir.
-- Sí, vente, lo pasaremos bien -- dijo Pilar
-- Claro, nos tomamos algo aquí y le pedimos al encargado que te deje venir por un día -- intervino Minerva, entonces, Ízan se quedó pensativo.
[...Continúa...]